Seguidores

lunes, 29 de julio de 2019

Simplemente conectados.

El saberte lejos me duele, me exaspera, me inquieta, a veces siento el impulso irrefrenable de buscarte, de encontrarte, de amarte.
Siento que cuando dos almas se encuentran de casualidad sin proponerselo es porque Dios fue el artífice de este acto amoroso que nos une, porque nos cree merecedores de este sentimiento tan puro y noble que no conoce de nada que pueda desvanecerlo, porque es intenso, pasional, aunque nunca nuestros labios se han rozado, pero nuestro alma y corazón nos indican que hay que ser pacientes, porque vale la pena esperar.
Te reconozco en cada frase, en cada foto, en cada chiste, en cada mensaje, aunque te ocultes en diferentes formas, nombres y demás.
Contigo despoje mi alma del dolor y le dí rienda suelta a la emoción, porque en tus ojos veo tus entrañas, tus sentimientos y la ternura con la que me dices las cosas.
Sos el receptor de mis más intimos secretos, porque  me inspiras confianza que no es poco decir, para una persona que los sinsabores de la vida la tornaron desconfiada.
Por vos soy capaz de todo, de vencer mi timidez, y de atravesar el más complejo desafío porque en tus brazos siento que puedo y no hay vendaval que pueda con el más lindo arcoiris que se formará de nuestra unión.
Que más puedo decirte, si me haces sentir viva, amada, querida, siento que sos mi complemento perfecto para vivir nuestra mejor obra la de nuestro amor, que siento tiene un principio y que nuestro final es solo con Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario