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miércoles, 1 de julio de 2020

Atesorando una chispa.

Tus manos ya no buscan,
Tu mirada se pierde, se distrae, se posa en otros senderos
Tus labios ya no humedecen mis sentimientos apagados
Y esa chispa que un dia supo ser hoguera, la dejaste apagar buscando otros cerillos.
Con intención de permanecer indemne, 
me refugie en el silencio, a veces ensordecedor y un tanto irrespetuoso.
Junte mis pedacitos e intentando superarme,
Descubri que sola se puede vivir pero nada mejor que con buena compañía. 
Decidí entonces mantener la chispa y no
permanecer impávida ante tu presencia. 🌹

jueves, 25 de junio de 2020

Más que preguntas.

Seré quién seque tus lágrimas?, quién sanará tu alma de tanto dolor?, quién te  dirá que la vida es posible a pesar de todo y que todo es pasible de ser subsanado?
Sólo un sentimiento llamado amor es el que enciende el motor de nuestro alma, lo motiva, y hace de nosotros seres más sensibles, amorosos, siempre y cuando abramos nuestro corazón?

Será el amor cómo esos atardeceres rojizos que se funden en el horizonte infinito ?

Haremos de la vida, un constante ejercicio en busca de nuestra propia felicidad, como la entiende Aristóteles?

Seré yo quien te reconstruya y por ende busques mejórarte por vos mismo?

Serás tú quién se enamore de mis desastres, se olvide de mi físico y se quede en mi corazón?

miércoles, 17 de junio de 2020

Las distintas Lorenas que habítan en mí.

Estoy sentada en el sillón del comedor diario de mi casa, siempre tan blanco y pulcro, poseedor de las mejores siestas familiares luego de alguna comilona dominguera familiar .
La gata que reposa en el puf y se obnubila con las imágenes del televisor e intenta atraparlas con sus patitas, cuando un vacío se apodera de mí y me pone introspectiva, porque hubo un día, en que el mundo se detuvo; los autos ya no podían circular, para viajar en colectivo a un lugar específico había que comunicarlo y pedir autorización, las familias ya no se podían visitar, perdieron todo contacto, solo una luz posibilita una caricia a la distancia (las redes sociales), las calles se llenaron de desolación y lo que todo era normal y habitual dejó de serlo; desde la higiene, la distancia social, las compras del supermercado y las familias se disgregaron, el mundo se puso en pausa, las fábricas dejaron de trabajar, bajo la contaminación mundial, las calles se vaciaron por completo por una brutal pandemia que se llevaba a miles de personas alrededor del mundo, pero fue ganada y reconquistada por la naturaleza y en esa sensación de ostracismo en la que me encontraba, mi cuerpo y mi alma decidieron conectarse, pero con cuál de todas las Lorena iba a convivir? con la adolescente altruista? a la que le molestaba las mentiras y enarbolaba la bandera de la verdad, a veces sin darme cuenta, ofendiendo sin medir el daño, que mis palabras podían causar al otro, porque era tan ingenua que creía que las personas podían cambiar si yo se los hacía notar? qué locura?no? porque cada persona es y vive cómo puede, es su propia circunstancias, pero desde mi corta edad no lo comprendía.
Con la divertida, pícara que le pone buen humor a todo y se limita a vivir con lo que tiene y disfruta de ello o con la que se desespera por todo lo que le falta, o la que crea e innova, inventa una comida con poco o añora y se queja por todo?.
Quizás quiera refugiarme y acovacharme y conectar con esa sensibilidad tan particular que tengo, la cariñosa la compasiva la que es feliz al ver sonreír a los que quiere.
Muchas veces me pregunto como percibirá la gente como soy? será que soy de la misma manera con todos o mi personalidad se va moldeando de acuerdo a las personas con las que me voy enfrentando en la vida? la estudiante, la hija, la hermana, la tía, la prima, la sexy, cada roll quizás determina quién soy.
A veces tímida a veces desenfadada, pero siempre honesta a mí misma.
Una de esas Lorenas que conviven conmigo reflexiona y siempre se cuestiona, es más fácil darle lugar a mi parte buena o a la mala?
Y mi parte reflexiva me enseña a que lo más fácil es ser malo, responder a los bajos instintos, insultar y darle rienda suelta a la ira
 por qué?
Porque ser bueno implica contenerse, autocensurarse para no ofender, aprender del dolor para construir, respirar y pensar antes de actuar, es desprenderse para dar e intentar ser solidario, nada de esto es fácil y sencillo pero a mí me gustan los retos y siempre dejo que gane la Lorena resiliente, luchadora amorosa y sonriente.

Una vez...

(Una vez lloré tanto que sentí explotar mi alma derramante de angustias contenidas aliviarse).
(Una vez dormí tanto que confundí el día y la noche anestesiada en los suburbios de mi cerebro)
(Una vez estuve despierta 5 años y vi una realidad diferente por la que salí del letargo y me animé a vivir)
(Una vez se me rompió el cuerpo y me di cuenta que no había repuesto que cambie mis partes rotas).
(Una vez ví a alguien juntar unas manchitas y le pregunté si yo podía juntar mis partes como un rompecabezas desorientado).
(Una vez me enamoré tanto que sentí flotar y sin rumbo, me límite simplemente a disfrutar de la situación y del momento)
(Una vez encontré un libro con dibujos y viaje a mi infancia, me refugié en la nostalgia, escuché mi primer órgano y su música le dio sentido a todo).
(Una vez quise escribir, el dictado del más allá mi lapicera gobernó y en una poesía sus letras rimo).
(Una vez morí y desperté para contarlo).
(Una vez tuve dos cabezas y cuatro manos y una luchaba con la otra y mis manos que eran muchas no soportan la presión de tanta locura).
(Una vez empecé a escribir y mi alma sano).

miércoles, 3 de junio de 2020

Silencios

Silencio que el corazón encoge, la sangre enfria, que transformo horas en segundos, todo en nada, permite que las letras se unan en palabras con sentido, que una gota sea parte del mar y un grano de arena en playa.

El recuerdo en compañía, vacaciones en la playa, dónde el frío cortante del mar se disipaba, porque vos que todo lo podías, lo calentabas con un calefón imaginario y lo avasallante se tornaba calmo, lo gélido en templado, lo complejo en sencillo.

Todo era lúdico y majestuoso, cuál cuento, no había fieras intimidantes.

Devolveme el paisaje que con palabras construimos, las intenciones en deseos, la soledad en compañía y tu presencia en amor.